Insolvencia de Persona Natural no Comerciante
Lo guiamos en la negociación de sus deudas
Si enfrenta dificultades económicas, iniciar un proceso de insolvencia es la opción para reestructurar sus deudas, renegociar términos y, en general, asegurar la protección de su patrimonio.
Identifique los signos de alerta
Si alguna de las siguientes situaciones le resulta familiar, busque asesoría legal.
Siente que ha perdido el control de sus finanzas personales.
Solo puede realizar pagos mínimos en sus tarjetas de crédito.
Recibe constantes llamadas de agencias de cobro.
Le han suspendido servicios públicos.
Han embargado su salario, o corre el riesgo de perder su casa, vehículo u otros activos.
Está considerando adquirir deudas con tasas de interés altas y difíciles de pagar.
Maneje sus deudas
La insolvencia es un mecanismo por el cual la persona natural no comerciante, conocida como deudor, puede negociar sus deudas con sus acreedores, en busca de una regular sus obligaciones financieras. Teniendo alternativas como:
Negociación de deudas
Liquidación de activos
En situaciones extremas, puede optar por la liquidación de algunos bienes para cumplir con sus obligaciones.
Formalización de acuerdos privados
Formalizar cualquier acuerdo privado alcanzado con sus acreedores.
Ventajas del procedimiento
Ventaja 1
Una vez admitido en el proceso de insolvencia, no podrán iniciarse nuevos procesos ejecutivos ni de restitución de bienes por falta de pago.
Ventaja 2
Su vida crediticia no se verá afectada con reportes a las centrales de riesgo y en caso de que ya se tengan, dejará de ser un deudor moroso ante la ley de insolvencia.
Ventaja 3
En la negociación con sus acreedores, obtendrá plazo para el pago de las deudas, de acuerdo con su capacidad de pago.
Ventaja 4
Durante el proceso de insolvencia, no se le podrán suspender los servicios públicos.
Ventaja 5
Evite la posibilidad de embargos y/o remates de sus bienes.
Ventaja 6
Cualquier proceso ejecutivo o de restitución de bienes que esté en curso quedará suspendido.